Devin Townsend o el paradigma de cómo reaccionar ante una filtración

Ziltoid 2

Desde hace un par de décadas, o incluso más, la industria musical está en clara decadencia a nivel comercial. El modelo de negocio de la segunda mitad del siglo XX ha dejado de ser válido en un mundo en el que existe una herramienta como Internet, gracias a la cual cualquiera con un mínimo de interés puede descubrir, escuchar y disfrutar instantáneamente de cualquier artista, banda, canción o disco, nuevo o antiguo. Las discográficas achacan el problema a la piratería, a las descargas ilegales, pero algunos casos extremos llegan a desconfiar de plataformas tan legítimas como iTunes o Spotify.

Todo hay que decirlo, desde el affaire de Metallica con Napster ya ha llovido y muchas cosas han cambiado, y personalmente pienso que cada vez se evidencia más que los fallos del sistema no están únicamente provocados por la piratería, pero no puedo evitar escribir estas líneas ante un suceso que se repite periódicamente, concretamente cada vez que Devin Townsend, el bipolar músico canadiense que todos hemos aprendido a amar, saca un nuevo disco.

Devin es un músico particular en muchos aspectos. Partimos de una base tan imprescindible como es la de tener un sonido puramente personal, que se imita y copia hasta la saciedad, con mayor o menor éxito. Al margen de la producción típica de sus álbumes, protagonizada por la ya clásica denominación wall of sound, sus canciones siempre vienen impregnadas de un toque desenfadado, que parece auto-parodiarse en múltiples ocasiones, y es que ese es precisamente un reflejo fiel de la personalidad de Townsend: es un músico con una fuerte capacidad de auto-crítica y un sentido del humor exacerbado.

Pocas veces oiréis a un músico criticar su álbum más reciente, o reconocer que probablemente no le guste a la mayoría de sus seguidores, o pedir activamente a estos (ojo al dato) que se lo descarguen ilegalmente antes de comprarlo para que, en caso de que no les guste el material, se ahorren un muy necesario dinero. Y todo esto con la más absoluta naturalidad, dando gracias a su vez por todos los comentarios positivos recibidos. Es, yo creo, la mentalidad más saludable con respecto a los filtraciones: es algo inevitable, es algo que forma parte de la realidad de hoy en día, así que, ¿por qué negarlo, ocultarlo y criminalizarlo, cuando puedes utilizarlo a tu favor?

Con su disco más esperado en años a la vuelta de la esquina, la situación que se ha vuelto a repetir. El lanzamiento oficial de Ziltoid 2 está previsto para el 27 de octubre, pero antes incluso de que se hiciera oficial el primer single de adelanto, algún que otro listillo ya estaba colgando temas en YouTube, ¿y qué hizo Devin? Aprovechar su cuenta de Twitter dedicada a Ziltoid para anunciar a los cuatro vientos este hecho, lo cual desembocó en una hilarante discusión entre el perfil oficial de Devin y el de su alter ego adicto al café, en la que se acusaban mútuamente de ser unos inútiles a la hora de contener las filtraciones.

Townsend hizo gala una vez más de su saber estar el pasado viernes, cuando se filtró el disco al completo en las redes P2P. Os garantizo que no pasaron ni diez minutos desde que yo recibí el aviso de la famosa página Has It Leaked? hasta que Devin lo tuiteó en su cuenta oficial, siendo su única queja que la versión filtrada era una mezcla antigua que se había enviado por error a algunos medios. Fijaos bien, se filtra tu disco más esperado en años y tu única preocupación es que los fans no vayan a disfrutar de él en todo su esplendor y calidad, y no sólo eso, sino que animas a tus seguidores a que te avisen cuando se filtre la versión con la mezcla definitiva para que tú mismo puedas promocionarla. Sinceramente, no puedo más que quitarme el sombrero.

Negar a estas alturas que todo artista espera un rédito económico por su trabajo es una estupidez; que se lo merezcan ya es otro cantar. Pero ese no es el debate. Lo interesante del asunto es que haya músicos que, por encima de todo eso, valoren que su trabajo llegue a la gente, que todo el mundo pueda disfrutarlo y que, en última instancia, se les reconozca por todo lo que han creado y no por todo lo que han vendido. Normalizar las filtraciones es un paso, pero no es el único: favorecer las descargas gratuitas de contenido y fomentar ediciones físicas que valgan lo que cuestan invirtiendo en un producto atractivo para el público contribuirá a que la gente se interese por comprarlo. Y qué demonios, al mal tiempo buena cara, un poco de sentido del humor nunca viene mal para sobrellevar una situación que a priori pudiera parecer incómoda para el artista.

Acerca de The Shaman

Creador de The Shaman's Blog, web dedicada a informar en español sobre el mundo del rock y metal progresivo.

Publicado el 21 de octubre de 2014 en Opinión/Crítica y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. De todos es sabido que los musicos mortales ganan,no los del Olimpo y aun asi los semidioses y los dioses tambien,de los conciertos.Luego si eres escuchado,mas gente ira a los conciertos.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: