‘Drowning’, o cómo la tristeza se reviste de belleza

sleepwalking

Arte. ¿Qué es arte? Según la definición clásica, Arte es cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con una finalidad estética o comunicativa, mediante la cual se expresan ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, mediante diversos recursos. Cada uno, por supuesto, adapta esta definición a su entendimiento; a mí, por ejemplo, me gusta definir el Arte como la máxima expresión de la naturaleza humana.

Para mí, y supongo que para muchos artistas y admiradores de sus obras, el Arte constituye un reflejo de emociones, de sentimientos, de pensamientos y vivencias; es un verdadero punto de acceso a lo más profundo del ser de un creador, una puerta a su alma. Crear es, por extensión, compartir, aunque a veces nos encerramos de tal forma en nuestras propias creaciones que nos da miedo salir. La creación acaba por volverse parte integral del artista; calificar tal acto de egoísta no puede ser menos que hipócrita, pues en muchas, muchísimas ocasiones, nosotros mismo hacemos de nuestra obra favorita nuestro refugio personal, usurpando el sentir original de su creador.

La tristeza es una faceta que ha estado presente en el Arte desde sus primeros pasos. La melancolía y el malestar han llegado a fundamentar las bases de algunas de las corrientes artísticas más importantes de la Historia, porque a nosotros, al ser humano, nos gusta sentirnos identificados con el sufrimiento de un semejante. En la tristeza artística hayamos, de algún modo, la manera de superar nuestros propios problemas. Si bien es cierto que en el campo musical el oyente suele identificarse con las emociones que intenta transmitir el autor, no existe conexión más profunda que la que se establece cuando se comparte un sentimiento de tristeza, de melancolía o de pesar.

La música triste y oscura nos hace sentir que no estamos solos, que no somos los únicos seres en el mundo que sufren, que puede haber luz al final del túnel. Todos hemos pasado por etapas duras en nuestra vida, algunos por suerte no habrán tenido que lidiar (aún) con temas escabrosos como la muerte, la pérdida o el dolor. Pero todo se supera, y la música es tanto una vía de escape para el artista como un refugio natural para el oyente. En las atmósferas lúgubres, notas disonantes y tonos pesimistas encontramos, parodójicamente, una comprensión y esperanza poco habitual entre otras formas de expresión del Arte.

Drowning es, precisamente, una de las mejores expresiones de este sentimiento, en la que el mensaje y el propósito de la obra acaban trascendiendo la propia naturaleza de la misma, dejando las formalidades estilísticas a un lado para lograr un propósito mayor. La desazón que transmiten sus cortes queda reflejada en los nombres de los mismos, en el título del álbum y en la misma portada, obra de Marco Mazzoni. Y es en la portada donde nos topamos con una acertada metáfora del concepto que se esconde detrás de la música: el ahogamiento existencial revestido de alas de mariposa, pues no es menos cierto que en los pasajes más oscuros a menudo encontramos la expresión supina de la belleza. Como decía Daniel Gildenlöw en la canción The Deeper Cut:

The deepest cut will never really mend
The deepest cut might kill you in the end
The deepest cut is playing not to win
It’s what you hear in every word I sing
It’s beauty in the ugliest of things
It’s birds that fly with broken wings

A menudo encontramos la auto-realización en el concepto de imperfección. No es malo estar triste, es una emoción más dentro del amplio espectro del que dispone el ser humano por naturaleza. No somos perfectos, y en ocasiones estamos plagados de sentimientos negativos. La clave está en dejarlos fluir, en compartirlos con el mundo y no dejarnos ahogar por la desesperanza. Porque de eso habla el proyecto sleepwalking music, de esos momentos en los que nuestro cuerpo no quiere dormir, en los que ni la mente ni el espíritu quieren descansar. Sus canciones, que no son canciones sino nanas o una suerte de bálsamo o calmante sonoro, pretenden ser la válvula y el salvavidas de su creador y de todo aquel que lo necesite; hacerte sentir que eres importante al escuchar esto que el autor ha querido compartir contigo es, para mí, el máximo logro del Arte.

Acerca de The Shaman

Creador de The Shaman's Blog, web dedicada a informar en español sobre el mundo del rock y metal progresivo.

Publicado el 23 de septiembre de 2014 en Opinión/Crítica y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Reblogueó esto en Welcome to my own world.y comentado:
    Tristesse

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